Más de Cien

Reserva Malbec
Perdriel, Luján de Cuyo · Cosecha 2024Un Reserva y el nivel intermedio de nuestros tintos: no un vino de todos los días, sino algo más especial. Elegante, con fruta negra y taninos suaves y pulidos.

Old Vines Malbec
Perdriel, Luján de Cuyo · Cosecha 2024Nuestro tinto de entrada: accesible, con fruta roja y negra jugosa, violetas y taninos suaves. Una expresión fácil de beber del Malbec, perfecta para el asado en verano.
Amaneceres

White Blend
Luján de Cuyo · Cosecha 2024Flores blancas, limón y manzana verde con un toque salino: Sémillon, Sauvignon Blanc y Chardonnay de ambas orillas del río Mendoza.

Reserva Sémillon
Drummond, Luján de Cuyo · Cosecha 2024Sémillon de viñas de noventa años, criado en roble de Borgoña y embotellado sin filtrar: carozo blanco, lichi, miel y un dejo ahumado.

Reserva Torrontés
Ugarteche, Luján de Cuyo · Cosecha 2024La variedad aromática nativa de Argentina. Ruibarbo, menta, cáscara de naranja y bergamota sobre jazmín e hinojo: elegante y pleno, con acidez refrescante y final largo.
Gran Ciclo

Malbec Gran Ciclo
Perdriel, Luján de Cuyo · Cosecha 2024Violetas, fruta roja y negra madura, chocolate amargo, canela y cedro: de viñas en vaso centenarias frente al cordón del Cacheuta.

Sémillon Gran Ciclo
Drummond, Luján de Cuyo · Cosecha 2025Un blanco de selección de barricas de los cuadros de Sémillon más viejos, con textura, en capas y construido para guardar una década o más.
Cada cosecha tiene su propia historia.
El terroir de cada vino nace de la composición del suelo, el clima, el microclima y la mano que trabaja el viñedo. Cada año se combinan de nuevo y crean en todo Mendoza innumerables condiciones únicas, y expresiones diversas y apasionantes en cada cosecha. Lea cómo se formó cada una de las nuestras.
2026
Un año inusual en temperatura y lluvias y, sobre todo, en la diferencia entre las zonas: mucho mayor que en las últimas cosechas. La temporada estuvo claramente por debajo de la media térmica y se parece más que nada a 2016 y 2019. Esa maduración más lenta mantuvo en sincronía la madurez tecnológica y la fenólica y conservó una acidez natural alta.
La lluvia llegó en episodios cortos e intensos que drenaron rápido, lo que mantuvo baja la presión fúngica y dejó el viñedo en excelente sanidad. La amplia diferencia térmica entre zonas superpuso las ventanas de vendimia de manera inusual, y Chardonnay, Sémillon, Malbec y Sauvignon Blanc de distintas partes de Mendoza entraron a la vez: exigente para la logística de bodega y para las decisiones detrás de ella. Durante diez días programamos la cosecha la noche anterior y volvimos a postergarla por la mañana por lluvia.
Las primeras degustaciones muestran vinos con tensión y expresión aromática clara; frente a 2025, los tintos son más jugosos y de menor alcohol. La acidez natural, la madurez fenólica alcanzada en una temporada fresca y la excelente sanidad apuntan a una cosecha de alto potencial cualitativo, con un fuerte sentido de terroir, donde las diferencias entre los vinos son estructurales más que estilísticas.
