Padre e hijos, trabajando juntos.
Jonas, Jens y Jannik Reichenbach
Ciclo Andino fue fundada por la familia alemana Reichenbach, que hizo realidad en Mendoza su visión de un proyecto moderno de enoturismo que une vinos de clase mundial con una hospitalidad exclusiva. La historia comienza con la bodega histórica en torno a la Villa Maria-Luisa, construida en los años veinte y que, tras una restauración larga y minuciosa, vuelve a brillar con su esplendor de antaño.
Cuando la familia tomó la propiedad, estaba en estado desolado, pero el potencial era evidente. Fue justamente esa visión la que los llevó a hacerse cargo de la bodega y la villa y a cumplir el sueño. Ciclo Andino preserva el patrimonio argentino para compartirlo con las generaciones que vienen.


